El Domingo de Ramos comienza la Semana
Santa en España, una de las celebraciones más antiguas, llamativas y emotivas
de este país, en la que se mezclan desde hace varios siglos la religiosidad popular,
la tradición y el arte. Siguiendo la tradición católica, durante
la Semana Santa se celebra la pasión, la muerte y la resurrección de
Jesucristo, el Hijo de Dios.
Durante ocho días, hasta el Domingo de Resurrección,
las calles de todos los pueblos y ciudades de España acogen diversas procesiones:
desfiles solemnes en los que cientos de cofrades o nazarenos recorren
las calles llevando imágenes religiosas, llamadas pasos, al ritmo de
los tambores y, de la música religiosa y tradicional interpretada por bandas.
En cada zona de España las procesiones tienen
características diferentes.
Por ejemplo, en el sur del país, en Andalucía,
son típicas las saetas, es decir, los cánticos populares entonados por
personas anónimas al paso de Cristos, Vírgenes y santos.
Mientras que en el centro de España, en la comunidad
autónoma de Castilla y León, las procesiones son mucho más austeras, con
un impresionante silencio entre la multitud durante el desfile, solo
roto por los cánticos fúnebres de las bandas musicales que acompañan a los
diferentes pasos.